ELECCIONES SIN AGRESIONES

Con este título la Fundación CAJE está enarbolando una cruzada cívico-patriótica “a favor del respeto, que evite la promoción del odio, el desprecio y la discriminación e impulse mecanismos de diálogo, con el fin de establecer y suscribir un pacto ético entre los candidatos y candidatas, que los comprometa a desarrollar su campaña política sin acudir a insultos, agresiones, estigmatizaciones y otras formas de violencia, presentando propuestas viables en favor de nuestra comunidad”. El jueves 17 de enero de 2019, en el Salón de la Democracia del Consejo Nacional Electoral de Loja, se hará el lanzamiento de la campaña “ELECCIONES SIN AGRESIONES”, en un loable intento por “avanzar hacia la construcción de una cultura democrática de respeto y tolerancia, en la que los debates políticos se den en el marco de las propuestas y programas de gobierno”.

Esta plausible campaña promovida por la Fundación CAJE es digna de reconocimiento, porque tiene la noble misión de institucionalizar una nueva cultura política, en la que predomine el debate de ideas con altura, distinción e inteligencia, buscando el respaldo del pueblo con argumentos y propuestas factibles, cuyos mayores beneficiarios sean los sectores más vulnerables de la población. Nuestra historia política registra campañas electorales en las que ha predominado la agresión verbal y otras formas de violencia entre ciertos candidatos y candidatas que, al no tener argumentos ni propuestas para promover sus candidaturas, recurrieron al ataque a los adversarios con mayores posibilidades de recibir el respaldo popular. Este canibalismo político, lamentablemente promovido y aupado por ciertos sectores de la prensa, ha sido una constante en las campañas electorales y ha constituido un triste espectáculo que nos debe avergonzar. Apoyar a políticos violentos, que no razonan antes de hablar y obrar, es no anhelar nada bueno, ni para Loja, ni para el país; ya lo hemos probado y ahora estamos pagando una muy cara factura. Ojalá todos los sujetos políticos firmen y cumplan este pacto ético propuesto por la Fundación CAJE y tengamos una campaña electoral limpia, de altura, propia de un pueblo educado y culto, que desestima la violencia y sólo respalda a quienes presentan propuestas factibles y evidencian un notable equilibrio entre su inteligencia racional y emocional.